A finales de los años 80s, en Sacramento, California, un grupo de adolescentes liderados por Chino Moreno (voz), Stephen Carpenter (guitarra), Abe Cunningham (batería) y Dominic García (bajo) comenzó a dar forma a lo que más tarde se convertiría en una de las bandas más influyentes del metal alternativo. Inspirados por géneros tan diversos como el punk, el metal y el shoegaze, los Deftones desarrollaron un sonido único que los distinguiría de sus contemporáneos.
En el año 1995, la banda lanzó su álbum debut, Adrenaline, bajo el sello Maverick Records. Aunque en un principio fueron asociados con el movimiento nu-metal, el disco ya mostraba una profundidad lírica y una intensidad emocional que iban más allá de las etiquetas. Canciones como “Bored” y “7 Words” capturaron la atención de un público que buscaba algo más crudo y auténtico.
El éxito definitivo llegó con su segundo álbum, Around the Fur (1997), que refinó su sonido y los consolidó como una fuerza creativa dentro de la escena. Tracks como “My Own Summer (Shove It)” y “Be Quiet and Drive (Far Away)” combinaban pesados riffs de guitarra con melodías atmosféricas, marcando el inicio de su evolución hacia un estilo más experimental.
El año 2000 marcó un punto de inflexión con White Pony, considerado por muchos como su obra maestra y también una obra maestra del metal alternativo. Con temas como “Change (In the House of Flies)” y “Digital Bath”, la banda exploró texturas más oscuras y oníricas, incorporando elementos electrónicos y una producción más pulida. Este álbum no solo les valió un Grammy, sino que también redefinió su lugar en la música moderna. Este disco es, para muchos, una obra maestra del metal alternativo. Aquí, Deftones experimentó sin miedo: shoegaze, trip-hop, post-punk… todo convivía con riffs pesados y letras introspectivas. En el tema “Passenger” (con Maynard James Keenan) redefinieron lo que una banda de metal podía hacer sin perder credibilidad ni contundencia.
Los años siguientes estuvieron marcados por altibajos, incluyendo el trágico accidente del bajista Chi Cheng en 2008, que lo mantuvo en coma hasta su fallecimiento en 2013. A pesar de las adversidades, los Deftones continuaron innovando con discos como Diamond Eyes (2010) y Koi No Yokan (2012), donde equilibraron su agresividad característica con un enfoque más melódico y atmosférico.
En 2020, lanzaron Ohms, un álbum que fue aclamado por la crítica como un regreso a sus raíces, sin perder su esencia evolutiva. Producido por Terry Date, quien trabajó con ellos en sus primeros años, el disco demostró que, después de tres décadas, la banda seguía siendo relevante y capaz de sorprender a su audiencia.
Hoy, los Deftones son reconocidos no solo por su influencia en el metal alternativo, sino también por su capacidad para trascender géneros y mantenerse fieles a su visión artística. Su legado sigue inspirando a nuevas generaciones de músicos y fans, demostrando que la autenticidad y la creatividad son la base de una carrera duradera.
A lo largo de los años, los Deftones han demostrado que la verdadera innovación no sigue tendencias, sino que las crea. Su historia es un testimonio de perseverancia, evolución y un compromiso inquebrantable con su arte.
¿Por qué siguen importando?
Porque Deftones nunca se conformó. Porque supieron llorar, rugir, flotar y golpear en una misma canción. Porque no temieron perder fans al cambiar. Porque convirtieron el dolor en arte y el metal en algo más humano.
A más de tres décadas de su formación, Deftones sigue aquí. No como una banda que vive de la nostalgia, sino como una máquina creativa que se reinventa sin traicionarse. En un mundo donde muchas bandas del metal suenan a copia de una copia, ellos siguen siendo únicos.
¿Eres fan de Deftones? ¿Qué disco marcó tu vida? Déjanos tu opinión en los comentarios.
Y si aún no los has escuchado más allá de los hits, prepárate: no es solo música… es una experiencia sonora honesta.
